EL EDIFICIO DE LA CONSCIENCIA HUMANA (La diferencia entre los que son el SER y los que son empujado)

Esta afirmación con la que comenzamos es, lógicamente, una exageración o polarización de un hecho, para ejemplificar, más que para dotar de verdad.

A veces es imprescindible apoyar las verdades en falsas creencias o creencias inexactas, para abrir poco a poco la puerta de la comprensión interior de lo que es. De ahí el alejamiento aparente de algunas “semi-verdades”, que nos son mostradas.

En otras palabras: El cerebro, para realizar nuevas conexiones neuronales asociativas a algo conocido (que es la base del aprendizaje), necesita poder vincular esa conexión y para ello ha de obtener una nueva información que, en cierta forma, pueda relacionarlo con algo conocido.

Cuando este anterior conocimiento tiene unas bases alejadas de la verdad de la existencia, con sus múltiples interpretaciones o paradigmas, es necesario hacer mención a estas ideas preconcebidas, para ir aposentando poco a poco otras bases de comprensión.

Esta metodología es utilizada por seres amigos de otras dimensiones, expertos en el mecanismo de conocimiento y proceso cognitivo humano, como son los Arctuarianos, de los cuales extraigo la mayor parte de mi conocimiento.

Pero pongamos un ejemplo gráfico extremo:

Si una persona tiene integrado por impronta cultural, una idea sobre el mundo, como puede ser que las mujeres son seres inferiores a los hombres, ya que su religión, su sociedad, su familia, amigos y la imprimación sociocultural y educacional que se le ha impuesto desde que nació ha sido de ese mensaje, rechazará cualquier idea, pensamiento o argumentación contraria, de forma inmediata y contundente, por lo que dará igual lo bien argumentado y verdadero que sea el nuevo saber que se le quiere mostrar, pues será incapaz de restear todo su pensamiento y conocimiento del mundo basado en este concepto, y sería como derribar un edificio hasta sus cimientos para construir otro nuevo, despojando de bases al ser hasta su nueva reconstrucción, hecho que pocos serían capaces de soportar.

Los mensajes sobre “soltar”, “reaprender”, “renacer”, “vaciar”, que tanto escucháis… son a veces mal interpretados, pensando que lo “ideal” es derrumbar todo lo conocido para llenarlo de lo nuevo. Y esto aún siendo una gran verdad, no te habla del proceso y momento en el que debe forjarse, no te dice que ha de hacerse de un solo golpe, ya que solo se habla del fin último, “semi-verdades” o verdades incompletas, de las cuales deberéis ir extrayendo los mensajes subliminares no escritos, como por ejemplo, que el conseguirlo dependerá del momento vital donde te encuentres y que el éxito de ese vaciado dependerá del punto de partida y de si estás preparado para hacer tuyas ciertas verdades e integrarlas, o aún necesitas otras intermedias que afiancen tu seguridad, tus pilares, tus bases de conocimiento.

Y esto no significa que estés menos evolucionado que los que las verbalizan, sino que emprendisteis diferentes procesos de asimilación de verdades, no te dejes deslumbrar por las verdades de otros, a veces simplemente estás admirando bonitas pinturas de fachadas cuyos cimientos son tan poco sólidos como los tuyos

Pero existen fórmulas que utilizan otros sistemas de restauración de vuestros edificios humanos y a éstos son a los que nos referimos.

A esta persona del ejemplo anterior, la hablaríamos desde el punto de irrealidad que el conoce sobre la inferioridad femenina (no significa esto que compartamos su visión, solo que entendemos, desde el respeto a su proceso, que es esta la que mantiene como base pilar, aun sabiendo que es un falso concepto), desde ella iríamos introduciendo poco a poco ideas o hechos que le hiciesen primero empatizar con las emociones y sentimiento de las mujeres, tal vez podríamos contarle historias o cuentos con enseñanzas, pero siempre sin negar su errónea creencia (tampoco reafirmándola), simplemente aportando conceptos nuevos que no sean rechazados por incompatibles, sino que puedan ser engarzados y conexionados con la información existente.

Sobre estos nuevos conceptos empáticos y superiores en vibración, podremos ir acoplando poco a poco otras ideas que desde esa empatía puedan sostener y albergar, como capas de verdad a diferentes niveles, hasta que su apertura sea tal, que pueda admitir, perdonar y perdonarse por las ideas y actos realizados en base a sus viejas y falsas ideas, aceptando finalmente el hecho de que no hay nada que perdonar, ni error, sino fases de aprendizaje dependiendo del punto de partida donde comienza la aventura de vuestra vida, en nuestro ejemplo, a esta persona le tocó comenzar en un contexto social con esa base ideológica, por tanto no es un pecado haberse alimentado de ella, sino un proceso normal.

Pero ahora se trata de reforzar los pilares de su edificio con otros nuevos, ir sustentándolos con otros cimientos sin eliminar los anteriores (pues habría peligro de derrumbamiento), hasta que sean lo suficientemente sólidos para sostener todas las reformas que esta nueva sujeción provocará, desde la fachada hasta el mínimo detalle de cableado eléctrico.

Su edificio será otro sin haber derrumbado el anterior de golpe, sin necesidad de colisión ni de la posible enajenación o desbordamiento emocional que supone implantar una gran verdad en una psiquis que no está preparada para recibirla.

Hoy en día, sentís tanta urgencia por lo que llamáis despertar, que quereis impostaros verdades de otros, intentando generar nuevas bases de conocimiento sostenidas en la nada, es decir, pilares superpuestos en las ventanas de vuestros edificios, sin que estén anclados en la tierra firmemente, para poder finalmente eliminar los anteriores.

Esto genera al final, una fuente de insatisfacción y confusión, cuando después de tanto esfuerzo en vuestra construcción (camino de desarrollo personal), seguís sin tener un nuevo edificio sólido y solo veríais, si tenéis la capacidad de visión global y de tomar distancia de vosotros mismos para veros en conjunto, un edificio viejo lleno de pilares atados a vuestras ventanas y de adornos que aparentemente tapan vuestro vieja edificación, pero sin que ésta haya desaparecido, un caos arquitectónico psicoemocional que os perturba y genera confusión, no llegando a comprender que es eso que estáis haciendo mal pese a vuestro gran esfuerzo.

La solución que podemos ofreceros es rebajar vuestra ansiedad por tener la verdad absoluta, para poder obtener una verdad final, esa inexistente, ya que solo es posible alcanzarla cuando estéis de nuevo fundidos en la fuente, por tanto, solo se trata de encontrar poco a poco vuestra verdad, vuestro propio y personal diseño, sin copiar la arquitectura de otros edificios.

Ir acoplando conocimientos que podáis asimilar hasta su total comprensión e integración y luego desapegarse de ellos y abrirse a recibir otros nuevos, modulando la transformación e incorporando en el proceso, vuestra personal, propia y diferencial construcción.

Frases como:” ¿entonces me engañaron mis maestros y guías?, o “fulanito al que tanto admiraba ahora dice otra cosa diferente, no se puede confiar en nadie…”, o la típica frase “ya no sé qué es verdad y que no es”, son solo ejemplos de los temblores a los que son sometidos los pilares de vuestro edificio de creencias personal. Y estas dudas son mucho más comunes, en el momento en el que además de escuchar las verdades de otros y hacerlas vuestras, comenzáis a percibir verdades desde otro nivel de conciencia. Muy típico en canalizadores desencantados.

Pero no, no fue que nadie te engañase, simplemente asumiste verdades de otros que te resonaron como propias sin tener las bases individuales fuertes y sólidas que las pudiesen sustentar, o no entendiste el concepto de construcción que se basa en poner un ladrillo sobre otro, o te dijeron una verdad a medias para las que estabas preparado en ese momento, porque no eras capaz de asimilar una verdad completa.

¿Sabéis porqué los niños más inteligentes y creativos, más especiales y sensitivos son incapaces de aprenderse la tabla de multiplicar? Porque no integraron los pasos necesarios que se dan para llegar al resultado y lo de ser papagayos de verdades ajenas no se les da bien, sufriendo un rechazo interno ante tales verdades impostadas, por lo que no pueden asimilar este tipo de conocimiento vacío.

El apego a conceptos, ideas que se asumen como verdades absolutas, hace que las veas como objetivo último y no como lo que son, partes de un proceso.

Creísteis que pintar una fachada era tener una nueva estructura arquitectónica y no es así. Pero solo fue un error de percepción, maravilloso en su esencia, porque hará que cuando puedas ver con horror que aún tienes el viejo edificio tan sólido como al inicio, podrás reconducir tu trabajo interno y renovar las fuerzas para escuchar tu verdad y encontrar otras fórmulas de reconstruirlo más efectivas, que ocultándolo con pintura (o nuevas creencias generadas por verdades ajenas)

Te animo a volver a realizar una inspección técnica de tu edificio, sobre tus verdades y sentirlas siempre como provisionales, agradeciendo su función y abierto a entender que pueden entrar en tu vida nuevos materiales de construcción, basados en “semi-verdades”s que servirán de apoyo a esas grandes verdades que irás descubriendo y afianzando en tu ser. Lo que permitirá que realices por fin, esta gran obra maestra, esa edificación única e irrepetible que viniste a realizar… en este bello juego de existencia terrenal.



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